Biblioteca escolar

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lunes, 27 de enero de 2014

LES LUTHIERS Y LA LITERATURA




No pretendemos descubrir aquí al genial grupo de humoristas y músicos argentinos, quienes además han actuado varias veces en nuestra provincia, tanto en la capital como en Úbeda, sino que vamos a centrarnos en su bibliografía, pues son bastantes los libros publicados sobre ellos o escritos por alguno de sus cinco miembros actuales (Marcos Mundstock, Daniel Rabinovich, Carlos Núñez Cortés, Jorge Maronna y Carlos López Puccio). Cronológicamente son los siguientes:
- Daniel Samper Pizano: Les Luthiers de la L a la S (Ediciones de La Flor, 1991). Biografía imprescindible para los amantes del grupo, escrita por este periodista colombiano afincado en España, quien además tuvo el extraordinario privilegio de convertirse en luthier por un día, como él mismo relata en el prólogo. Actualmente es bastante difícil de conseguir, por lo que en 2007 Ediciones B publicó una edición especial por el 40 aniversario del grupo, aunque es casi un libro distinto del original.
- Jorge Maronna y Daniel Samper Pizano: Cantando bajo la lluvia (Temas de Hoy, 1994). El “George Harrison” de Les Luthiers (es el más callado, amén de guitarrista) se estrenó en el mundo literario con este ensayo humorístico sobre la música, que fue finalista del premio El Papagayo en su año de publicación.
- Jorge Maronna y Daniel Samper Pizano: Confesiones de un espermatozoide (Temas de Hoy, 1997). Segundo libro escrito a dos manos por el tándem Maronna-Pizano, en este caso sobre el sexo (en Madrid fue presentado en un “sex-shop”), pero con la ironía y buen gusto propios del grupo. En Argentina se publicó bajo el título de El sexo puesto.
- Lucía Maranca: Carlos Iraldi, Luthier de sonidos (Asociación Cultural Pestalozzi, 1997). Biografía de quien durante treinta años fue el luthier de Les Luthiers, es decir, quien les ayudó a construir gran parte de sus característicos instrumentos informales.
- Carlos Núñez Cortés y Tito Narosky: Cien caracoles argentinos (Albatros, 1997). Obra totalmente alejada de la temática que nos ocupa, pues está dedicado a una de las pasiones del “Loco” del grupo: la malacología, o el estudio de los moluscos con concha (con perdón para el otro lado del Atlántico).
- Jorge Maronna y Daniel Samper Pizano: El tonto emocional (Temas de Hoy, 1999). Tercera entrega de la pareja, centrado en esta ocasión en la filosofía y la espiritualidad, a modo de sátira de los libros de autoayuda tan en boga. En Colombia se editó como De tripas corazón.
- Jorge Maronna y Luis María Pescetti: Copyright (Plaza & Janés, 2001). En esta ocasión Maronna cambia al periodista colombiano por el cantautor infantil argentino para escribir una novela sobre un escritor que triunfa gracias a los descarados plagios que hace de grandes obras de la literatura. No nos resistimos a reproducir el comienzo de una de sus “creaciones”: “En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde en que, al despertar de un sueño agitado, Gregorio Samsa se encontró en su cama transformado en horrible insecto”.
- Daniel Rabinovich: Cuentos en serio (Ediciones de La Flor, 2003). El título ya deja claro que se trata de una serie de relatos breves no humorísticos, prologados por Joan Manuel Serrat (gran admirador del grupo).
- Daniel Rabinovich: El silencio del final (Nuevos cuentos en serio) (Ediciones de La Flor, 2004). Segunda entrega de relatos breves de “Neneco”.
- Sebastián Masana: Gerardo Masana y la fundación de Les Luthiers (Belacqva, 2004). Historia de los comienzos del grupo relatada desde el cariño por el hijo del fundador, Gerardo Masana, fallecido de leucemia a finales de 1973, cuando se empezaba a vislumbrar el gran éxito internacional que les esperaba. Incluye un CD con varias piezas inéditas del archivo personal de la familia.
- Carlos Núñez Cortés: Los juegos de Mastropiero (Península, 2007). Obra recomendada no solo para los amantes de Les Luthiers, sino de la lengua española y su riqueza, pues recoge los acrósticos, trabalenguas, palíndromos, retruécanos y demás figuras que los argentinos han utilizado en sus obras a lo largo de los años.
- A coro con Les Luthiers (Ediciones GCC, 2007). Recopilación de diversas partituras del grupo. Se publicó un segundo volumen en 2010 y un tercero en 2012.
- Jorge Maronna y Daniel Samper Pizano: Parapapá (Espasa, 2008). Maronna recupera a su tradicional pareja literaria para dar una serie de consejos a los hombres que quieran convertirse en unos padres sin tacha.
- Les Luthiers, las fotos de Gerardo Horovitz (Lino Patalano, 2013). Recopilación de fotos del grupo recogidas a lo largo de los años por su fallecido “fotógrafo de cámara” (valga el juego de palabras).
            Finalmente, no quisiéramos concluir sin recordar a quien fuese el asesor creativo del grupo durante muchos años, Roberto “el Negro” Fontanarrosa, tristemente desaparecido en 2007, humorista gráfico y escritor de numerosos relatos breves, la mayor parte de los cuales fueron recopilados en nuestro país por Alfaguara en un par de antologías (Cuentos reunidos 1 y 2).
          
SPF


martes, 21 de enero de 2014

DE TUMBAS MEDIEVALES

SIR ROGER DE TRUMPINGTON

En la parte final de Retorno a Bridesheadde Evelyn Waugh, Lord Marchmain rememoraba los orígenes de su linaje desde los tiempos de Agincourt.  El viejo aristócrata recordaba su solar de origen y, en particular, la tumba de un caballero yacente con las piernas cruzadas. Estas esculturas son muy características del arte medieval inglés. Para muchos, los caballeros representados en tal posición querían decirnos, desde la lejanía de su tiempo, que habían participado en las Cruzadas. No es, desde luego, segura esta asociación aunque resulte muy sugestiva. También se ha sostenido que cruzar las piernas era un gesto señorial y permitido en monarcas y nobles. Nada más normal, por tanto, que se reflejase en unas manifestaciones artísticas de inspiración sacra y aristocrática al tiempo. Maurice Keen en su obra Chivalry (1984), menciona un tratado tardío de heráldica que aporta algunas claves sobre lo que estas esculturas funerarias podían expresar a partir de ciertos detalles. Eran signos perfectamente legibles para las gentes medievales que, siendo iletradas, sabían leer lo que les decían las piedras de portadas, capiteles y tumbas. La espada envainada o desenvainada, la cabeza desarmada o armada, la posición de la visera del yelmo o del escudo, el calzar o no espuelas, entre otras señales, darían cuenta de determinados actos de la vida del caballero en cuestión, de sus virtudes y conducta al servicio de reyes, príncipes y señores. Si había luchado como bueno, si fue hecho prisionero de manera honrosa o si murió combatiendo en compañía de un príncipe, entre otros episodios de su paso por este valle de lágrimas. Tal interpretación debe hacerse, por supuesto, con toda prudencia pues no todas las esculturas funerarias seguían de manera rígida este código y -ya se sabe- los tratados heráldicos eran tan estrictos como incumplidos.

AAM

viernes, 17 de enero de 2014

RAYMOND CHANDLER Y PHILIP MARLOWE



Uno de los principales autores estadounidenses de novela negra es Raymond Chandler (1888-1959), quien, con solo siete obras, legó a la posteridad el prototipo de detective privado: Philip Marlowe, llevado al cine, entre otros, por actores como Robert Mitchum, James Garner o Humphrey Bogart, el preferido del novelista y quien también interpretaría al Sam Spade de Dashiell Hammett, otro mítico detective americano.
Escritor tardío -no se dedicó a la literatura hasta mediada la cuarentena, y ello debido a la depresión que siguió al crack del 29, pues hasta entonces se había ganado la vida como directivo de empresas petrolíferas-, empezó publicando relatos cortos en revistas especializadas en novela policíaca, como Black Mask, y es en ellos donde nacería el personaje por el que ha pasado a la historia, si bien con otros nombres como Carmady, John Dalmas o John Evans. Sus rasgos, no obstante, son fácilmente reconocibles: investigador privado de mala muerte, con un despacho destartalado, en el que no se puede permitir ni una secretaria, soltero y solitario, aunque con éxito entre las mujeres, bebedor de whisky (afición compartida con su creador) pero dotado de gran sagacidad y de un raro sentido de la moralidad, que le impide aceptar cualquier dinero que considere que no se ha ganado. En realidad, en la mayoría de sus casos a duras penas cubre gastos.
El nombre de Philip Marlowe aparece, por fin, en su primera novela larga, El sueño eterno (1939), a la que seguirían Adiós, muñeca (1940), La ventana alta (o siniestra, según la traducción castellana, de 1942), La dama del lago (1943), La hermana pequeña (1949), El largo adiós (1953) y Playback (1958). Para esas novelas tomó prestados (“canibalizó” en palabras de Chandler) elementos y tramas desarrollados en la veintena de cuentos anteriores, algo de lo que no se sentía especialmente orgulloso.
Todas sus historias de detectives están narradas en primera persona, y destacan por la calidad literaria, la ironía de los diálogos y ese sentido ético ya mencionado. No importa el beneficio económico siempre que se haga justicia, aunque sea al margen de las instituciones oficiales. Sin embargo, la sempiterna penuria de Marlowe parece acabar en el último capítulo de Playback: una millonaria que conoció en un caso anterior le propone matrimonio. Al propio Chandler no le acabó de convencer ese final feliz, por considerarlo poco coherente con el discurrir vital de un personaje que había ido envejeciendo con él, y quizá ni se acabase concretando, pero la que iba a ser su octava novela (Poodle Springs) quedó inconclusa a su muerte.
 
SPF

lunes, 13 de enero de 2014

OTRA VUELTA DE TUERCA

Otra vuelta de tuerca de Henry James  es una novela inquietante, perturbadora, con una temática de lo más actual a pesar de haber sido escrita en el año 1898. Muy recomendable su lectura.
La narración comienza con un grupo de personas reunidas para intercambiar historias de terror. Cuando finalizan los relatos, uno de los asistentes afirma conocer una historia espantosa, terrible, peor que todas las que se han contando. Durante cuatro días mantiene la expectación mientras espera que le remitan el manuscrito que recibió de una mujer muerta hacía 25 años. En él, la mujer narra en primera persona los enigmáticos sucesos que experimentó durante su trabajo como institutriz de dos niños sometidos a una maléfica influencia.
De forma magistral, el autor consigue que el lector se convierta en asistente a la reunión y espere con expectación el relato de la historia. La institutriz narra como a la edad de 20 años se trasladó a Londres y aceptó la oferta de un hombre seductor, atractivo, “un perfecto caballero” que la cautivó desde el principio. El hombre era el tutor de sus dos sobrinos huérfanos, un niño de 10 años y una niña de 8. Su situación personal y profesional le impedía poder hacerse cargo de ellos y los había enviado a una residencia en el campo que estaba a cargo de la señora Grose.
La joven llega a la residencia nerviosa por asumir una responsabilidad ante la que no se sentía preparada, pero pronto se  encontrará encantada con su trabajo y con la compañía de los niños. Sus temores iniciales se disiparán hasta que una serie de sucesos extraños y enigmáticos comportamientos darán un giro a su situación. Los dos niños aparecen ante sus ojos como inocentes, delicados, dulces, encantadores y sensibles, pero se verán bajo la amenaza de unas apariciones fantasmagóricas que se convierten en influencias maléficas.
La institutriz se tomará su trabajo como una cruzada personal para proteger y defender a las dos criaturas más desamparadas y adorables del mundo. Pero el desarrollo de los acontecimientos y la revelación de sucesos oscuros relacionados con el pasado de los niños y de su antecesora en el cargo, provocarán que el lector dude en todo momento sobre la realidad que la protagonista está narrando.
Otra vuelta de tuerca es una historia inquietante, atrapa desde la primera página, con giros constantes durante la narración en los que el lector tendrá la duda sobre los hechos contados¿Son reales las apariciones fantasmales o todo es todo fruto de la mente enferma de la institutriz? ¿Son los niños tan adorables como parecen? La novela discurre entre los géneros del thriller psicológico y la novela de terror, sugiriendo temas escabrosos como el abuso infantil, ofreciendo una historia de inocencia y corrupción, y dejando en manos del lector las conclusiones finales por lo que el libro se seguirá reescribiendo mientras haya un lector que se atreva a sumergirse en sus páginas…


miércoles, 8 de enero de 2014

REALISMO MÁGICO EN LA SIERRA DE SEGURA



Siempre es motivo de alegría ver la publicación de una obra sobre nuestra tierra, y con más motivo si la autora es una compañera y amiga como Elena Sánchez, profesora de este centro, quien, junto a su marido y también docente José Luis Garrido, ha escrito Realismo Mágico en la Sierra de Segura.

Como buenos conocedores de la zona, Elena y José Luis nos hablan del paisaje, cultura, costumbres y tradiciones de esta peculiar comarca, de la que además aportan numerosas fotografías en color. 

Este completo y ameno trabajo puede conseguirse en la página web libros.com, ya que el proyecto salió adelante gracias al sistema de “crowdfunding”, tras recibir el apoyo de una cincuentena larga de mecenas. Su precio es de veinticinco euros en edición de papel (son más de quinientas páginas) o de siete euros en formato para libro electrónico.
            
SPF


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